Misticismo & reggaetón: Así se vivió Rosalía en Monterrey
Misticismo & reggaetón: Así se vivió Rosalía en Monterrey
La Arena Monterrey fue testigo de una noche donde la vanguardia, la devoción del público y la versatilidad musical se fusionaron en un solo grito. Este 19 de agosto, Rosalía regresó a la Sultana del Norte siendo una de las mentes más brillantes de la música actual, entregando un espectáculo que navega entre la elegancia, la experimentación y el perreo más puro.
La entrega de la raza regia fue total desde el minuto uno. Aunque esta nueva era abraza un concepto mucho más místico y alejado del urbano tradicional, la propuesta desborda una multiculturalidad brutal. Rosalía logra conectar sus influencias flamencas y vanguardistas con destellos de reguetón moderno, demostrando que su evolución artística no pelea con la fiesta, sino que la reinventa.
Uno de los momentos más comentados de la velada ocurrió durante la dinámica del "Confesionario", espacio previo a interpretar "LA PERLA". La invitada especial para recibir este honor fue la creadora de contenido regia Samy Rivers. Aunque la interacción se extendió un poco más de la cuenta y llegó a sentirse como un pequeño bajón de ritmo en el dinamismo del concierto, la gente lo recibió con cariño y aplausos para apoyar al talento local.
Para el bloque final, la catalana volvió a encender la caldera de la Arena. Tras repasar momentos emotivos y arreglos complejos de su repertorio, cerró la noche por todo lo alto al ritmo de sus bombas globales más coreadas: la actitud irreverente de "BIZCOCHITO" y la catarsis colectiva de "DESPECHÁ", dejando a miles de regios bailando eufóricos. Rosalía no solo dio un concierto; reafirmó su estatus de ícono global en una noche inolvidable para la ciudad.
FotoFan & Nota: Orlando Limón
Fotografías cortesía Apodaca Group.
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